Tranquila, Isabel está a salvo.
A ver, tiene varias picaduras de insectos, ha perdido los tacones huyendo de un cocodrilo y su peinado … ahora es el nido de un guacamayo.
Pero justo cuando estaba a punto de rendirse y lanzarle los Ferrero a una panda de monos… apareció una anciana aborigen.
Una mujer menuda, con la piel curtida de toda una vida en la jungla y la mirada tranquila de quién se siente tan segura paseando por la selva, que hasta los cocodrilos la saludan al pasar.
«Isabel, querida, deja de buscar en Youtube “¿Cómo repartir bombones en la jungla?” que aquí no hay cobertura. Vente conmigo que vamos a comernos esos Ferrero juntas».
Aunque, oye, con esas agujas… igual podrías defenderte de algunos monos.
Tú solo estás aprendiendo a tejer.
Y lo sé.
Sé que sientes una mezcla entre ilusión y frustración.
Por un lado, estás emocionada.
Te encanta la idea de hacerte tus propias prendas, de relajarte haciendo algo con tus propias manos y de ver crecer el tejido poco a poco.
Por fin, después de varios intentos, has conseguido montar los puntos.
Te costó lo tuyo, pero lo lograste.
Y ahora que empiezas a tejer del derecho y notas que vas cogiendo algo de ritmo… eso te hace sentir orgullosa.
Te da una especie de calma que te gusta.
te surgen un millón de dudas y tu cabeza se convierte en un ovillo imposible de desenredar.
Ves vídeos, tutoriales, blogs… y cada uno dice una cosa.
Te sientes sola con un mar de preguntas que parecen básicas, pero para las que no encuentras respuesta.
Y claro, te entra esa sensación de:
Como si estuvieras fuera de lugar.
Como si te faltara «el manual secreto de tejedora». Ese que tenían tu madre o tu abuela.
Ellas tejían sin esfuerzo, mientras hablaban, o callaban.
Durante años no le diste importancia.
Pensabas que tejer era cosa del pasado, de mujeres que no tenían otra cosa que hacer.
De tardes largas y aburridas.
Quizá incluso llegaste a despreciarlo un poco.
Tal vez te parecía anticuado, «de viejas».
Tranquila, no es tu culpa, la sociedad evolucionaba hacia otro lado.
Y ahora… ahora eres tú la que se sienta con las agujas en las manos, buscando algo.
Quizás al principio no sabías muy bien el qué.
Pero ahora que ya estás tejiendo tus primeros puntos…
Ellas están ahí.
En cómo colocas el ovillo.
En cómo sujetas la hebra.
En cómo te concentras sin darte cuenta, igual que lo hacían ellas.
Y sí, es posible que ya no estén para preguntarles qué lana usaban, si bloqueaban humedeciendo o planchaban, y cada cuánto lavaban sus prendas de lana…
Y tal vez te sientes sola.
Tal vez sientes que perdiste una oportunidad… la de aprender de ellas.
Pero luego coges otra vez las agujas, y sientes que no del todo.
Que hay algo de ellas en lo que estás haciendo.
Que cuando tejes, las acercas.
Y querida.
Déjame que te diga que así es …
Ahora, solo necesitas ir avanzando.
Y te diré que…
Ese conocimiento que ellas tenían.
Ese tejer que parecía tan fácil en sus manos,
Esa calma con la que resolvían cada pequeño problema del tejido…
Ese saber no se ha perdido.
Mi madre y antes mis abuelas lo dejaron en mis manos.
Lo he cuidado, practicado y comprendido durante más de 35 años.
Con cariño, respeto, paciencia, consciente del legado que protegía… y siempre con una sonrisa.
Y si hoy te sientes así —como Isabel en la jungla—, no te preocupes…
Pero no tienes que avanzar sola.
Porque en esta selva del tejido, yo ya me conozco todos los caminos.
Y sí, hasta los cocodrilos me saludan al pasar.
Para que no te sientas sola en esta etapa.
Para que tengas a alguien que te acompañe, te oriente, y te diga con calma:
Una voz tranquila que responde justo en el momento exacto en el que Youtube te deja más perdida.
En este curso no encontrarás vídeos paso a paso.
Tampoco tutoriales para tejer una prenda.
Lo que tendrás son respuestas a todas esas dudas que te surgen ahora que por fin estás tejiendo … y te das cuenta de que los tutoriales no responden a todo lo que realmente necesitas.
Con la claridad y la experiencia de alguien que lleva media vida en esto.
Y que, como tú, también empezó con un ovillo, dos agujas… y un montón de preguntas.
Qué pasa si cambias el hilado del patrón. Qué mezclas son mejores. Cuáles estiran demasiado.
Cuáles hacen bolitas, por qué y cómo quitarlas.
«Me encanta que nos enseñes los diferentes tipos de lana, las tiendas, las opciones… gracias a ti veo las lanas de forma totalmente distinta»
María Marta
Por qué te duelen las manos cuando tejes con agujas de metal y qué agujas es mejor utilizar en ese caso.
Cuáles son los cables que no se enrollan. Cómo elegir el largo adecuado. Qué marcas elegir.
¿Se pueden subir las agujas para tejer en el avión? ¿Hace falta tener tantas agujas?
«Tus explicaciones sobre las agujas me han aclarado un mundo… llevaba tiempo sin saber por qué unas me gustaban y otras no »
María Sanmartín
Cómo hacer la muestra, qué hacer si la tensión no coincide, cómo bloquear bien y qué hacer si te da miedo estropearlo todo en el último momento.
«Yo no sabía ni lo que era la muestra de tensión. Ahora no empiezo nada sin hacerla. ¡Y bloqueo sin miedo gracias a ti!»
Pilar López
Qué hacer si algo no cuadra, si se escapa un punto, si las medidas no salen, si no tengo el mismo número de puntos.
Cómo arreglarlo sin tener que deshacerlo todo. Y cómo evitar esos errores la próxima vez.
«Me gusta especialmente que no te quedas en decir ‘haz esto’, sino que explicas por qué. Entender el tejido cambia por completo la experiencia.»
Carmen Mestre
Qué hacer si tu prenda destiñe. Mejor aún, cómo evitar que destiña. Cómo evitar o disminuir los dolores y lesiones al tejer.
«Tus sesiones me han dado una tranquilidad enorme. Ya no me frustro cuando algo falla. Sé que hay solución y que la voy a encontrar.»
Rosa
Para resolver todo este tipo de preguntas te traigo…
Todas estas respuestas NO están escritas en un PDF descargable de cientos de hojas que tengas que ponerte a leer cada vez que te surge una duda.
Porque es más bonito y se entiende mejor cuando alguien resuelve tus dudas mirándote a los ojos y hablándote con calma.
Además, todos los vídeos están
Sesiones en las que cada mes las alumnas me envían sus dudas más reales, comunes … y yo las resuelvo en directo.
Estas respuestas que hoy te comparto no salen de un guión, ni de un manual.
Salen de tres años escuchando, entendiendo y acompañando a tejedoras principiantes que estaban justo donde tú estás ahora.
Te lo diré con sinceridad:
Porque no solo es el tiempo.
Es cada error, cada prenda mal rematada, cada patrón mal entendido.
Es todo lo que he aprendido a base de probar, equivocarme, buscar… y volver a intentarlo.
Y no solo lo que he aprendido yo.
Ese saber tranquilo, práctico y lleno de sentido común que pasa de mano en mano, de generación en generación.
Ese que no viene en los libros, ni en los tutoriales.
Y todo ese camino, hoy lo tienes resumido en 50 respuestas claras, útiles y aplicables desde ya.
Respuestas que no vienen de Google, ni de ChatGPT, ni de un foro del 2007.
Vienen de años escuchando lo que de verdad necesitas cuando estás empezando a tejer.
Respuestas que puedes buscar en Youtube, en Domestika o en cualquier otra Escuela. Que las encuentres, ya es otra cosa.
Una plaza en la Sesión de Preguntas y Respuestas de mes de enero dentro de Tejedoras Felices.
Una sesión en directo, donde podrás:
Entonces, el precio final de este curso es de 70 €.
Este es un curso de tejido en punto a dos agujas para principiantes, pero estoy segura de que que aprenderás cosas nuevas aunque lleves varios años tejiendo.
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