Hace más de un siglo comenzaron a verse los primeros automóviles en las carreteras.
Y durante un tiempo convivieron con los coches de caballos.
Pero cualquier persona que quisiera viajar de forma más fácil, más rápida y más cómoda, soñaba con hacerlo en un automóvil.
Más fácil.
Más rápido.
Y más cómoda.
Es como vas a tejer tú, cuando aprendas a tejer con agujas circulares echando la hebra con la mano izquierda, al estilo continental.
Te imaginas, en pleno siglo XXI, ir conduciendo un carruaje por tu ciudad. Sí, puede que fuera bonito, pero sería poco práctico.
Igual que durante un tiempo, se vivió un periodo de transición en el que convivieron automóviles y carruajes, pero al final todo el mundo tuvo claro que lo más práctico son los automóviles.
Ahora, en el mundo del tejido estamos viviendo una transición, en la que puedes ver tejedoras tejiendo a dos agujas con las agujas largas rectas de toda la vida, o con las agujas circulares.
Y sí, seguramente tu abuela o tu madre tejían con agujas largas rectas, de las de toda la vida. Y las dos echaban la hebra con la mano derecha.
Yo misma tejí así durante 30 años.
También, antes se lavaba la ropa a mano y se batía la mayonesa con una varilla. No sé tú, pero yo ahora no sabría vivir sin mi lavadora y mi Thermomix.
El mundo evoluciona y la forma de tejer también. Bienvenida al siglo XXI del tejido.
A ver, seamos sinceras.
Venga a escuchar que tejer es fácil y relajante y cuando tú te pones a ello …
Resulta que ni es tan fácil.
Ni es tan rápido.
Y desde luego, el resultado no es el mismo que el del videotutorial que acabas de ver en Youtube. Te preguntas qué es lo que estás haciendo mal y no consigues averiguarlo.
Al final te pones de los nervios.
De tanto hacer y deshacer, la lana se te está estropeando y terminas con ganas de lanzar tus agujas al fuego.
Una alumna me dijo una vez: «Ojalá pudiera cerrar los ojos, apretarlos muy fuerte y cuando los abriera, saber tejer como tú».
Claro, eso estaría genial.
Puede que no hayas cogido una aguja en tu vida.
O puede que tejas hace años con agujas rectas, pero ahora empieza a dolerte el hombro y como has escuchado que las circulares son más cómodas, quieres probarlas.
Y lo cierto es que, aprender con rectas o circulares te va costar lo mismo.
A ver, cuando estás terminando de tejer tu prenda sueñas con estrenarla lo antes posible y no con pasarte horas cosiendo piezas, como si estuvieras haciendo puzzle.
Con las circulares TE AHORRAS LAS COSTURAS.
Palabrita, ni una.
Terminas de tejer y hala, a la calle a presumir y estrenar.
¿Por qué?
Sencillo.
Con las rectas el tejido queda apretado en las agujas y al final se deforma.
Con las circulares todo lo contrario.
Es más fácil que el tejido te quede bien, porque se reparte a lo largo del cable y así consigues un acabado más regular y limpio.
Cuando echas la hebra con la mano derecha (de la forma tradicional), haces un movimiento muy largo hacia delante desde el hombro.
Cuando echas la hebra con la mano izquierda, el recorrido es mucho menor, es un movimiento mucho más rápido y ágil de los dedos y las muñecas.
Echando la hebra con la mano izquierda inviertes menos tiempo en tejer cada punto.
Pues tú también puedes lograrlo.
Aunque te digo una cosa, yo soy partidaria de tejer bien, y también, de tejer despacio.
Y mira, hay algo que debes saber, esto de tejer engancha y en cuanto empieces no vas a querer parar.
Entonces, ¿sabes lo que pasa? que llegan las lesiones.
Cuando tejes desplazas hombro, brazo y mano cada vez que tejes un punto.
Y, además.
Como tienes que soltar la aguja para echar la hebra, tienes que sujetarla apretándola con el brazo debajo de la axila.
Todo esto provoca tensión en tu espalda, tu hombro y tu brazo.
Y al final acabas con un dolor horrible que no te deja tejer a gusto.
La postura es más ergonómica.
Porque la espalda y el hombro están mas relajados y puedes estar completamente apoyada en el respaldo de tu sofá. El hombro no se desplaza hacia delante cada vez que echas la hebra.
Y tampoco necesitas soltar la aguja y apretarla con la axila para que no se caiga, cada vez que tejes un punto.
El tejido se limita a un pequeño movimiento de los dedos y las muñecas.
La labor que estás tejiendo se reparte a lo largo del cable y descansa sobre tu regazo.
No tienes todo el peso del tejido sujeto por tus manos y tus brazos, colgando de las agujas.
Así que te cansas menos.
Tejiendo con circulares y echando la hebra con la mano izquierda, evitas dolores musculares y las típicas lesiones de tejedoras por forzar brazos, hombros, espalda y cervicales.
Lesiones que si ocurren con más facilidad cuando tejes con agujas rectas, echando la hebra con la mano derecha.
Todo lo que tejes con esas agujas largas rectas, puedes tejerlo con circulares.
Exactamente igual, lo mismo.
Si quieres aprender a tejer desde cero y no sabes por dónde empezar.
Si tejes con agujas rectas, estás estancada y sientes que no eres capaz de tejer mejor.
Si has oído hablar de las agujas circulares y el estilo Continental, pero lo has intentado, y te parece imposible aprender.
Si cuando tejes, sientes dolor en la espalda, los hombros, los brazos, las manos y te gustaría disfrutar de tu pasión de una forma más cómoda.
Si tienes un montón de proyectos por terminar, porque coser las piezas se te da fatal, te da mucha pereza y sueñas con olvidarte de las costuras.
Porque con el curso Tejer con circulares nivel 0 aprenderás a tejer desde cero y de forma sencilla, aunque nunca hayas cogido unas agujas en tu vida.
28 lecciones en las que aprenderás las técnicas necesarias para que logres tejer tus primeros proyectos con una sonrisa.
Estas 28 lecciones incluyen 29 vídeotutoriales en los que te iré mostrando las distintas técnicas con todo detalle, para que sientas que vas de mi mano en todo momento.
Para que no sientas la necesidad de meterte por detrás de la pantalla a ver lo que pasa detrás de mis manos, lo verás todo bien claro, de frente.
Para que puedas aprender cada punto, técnica y truco con mayor facilidad.
4 patrones para que practiques las técnicas que vas aprendiendo y te sientas orgullosa de tejerlos con tus propias manos.
Proyectos pequeños para que sientas la ilusión de verlos terminados y de utilizarlos rápidamente.
Proyectos sencillos para evitar frustraciones y bloqueos. Así sentirás la satisfacción de avanzar y aprender a buen ritmo.
Porque el «método Pim, pam, teje» demuestra que la mejor forma de aprender a tejer ganchillo, es tejiendo pequeños proyectos que te hagan disfrutar del resultado desde el primer momento.
Prepárate para presumir.
Y todo el contenido reunido en un mismo lugar, dentro de la plataforma de La Escuela, para que lo tengas siempre a mano y puedas acceder a él de la forma más sencilla y cómoda.
De regalo te he grabado un vídeo en el que te explico lo que toda tejedora debe hacer cuando comienza a tejer un nuevo proyecto.
Algo importante que muchas tejedoras principiantes no hacen y cuando aprenden la lección, ya es tarde. Te facilitará tu vida de tejedora, te ayudará a tejer con más seguridad y te evitará dramas en el futuro.
Pero hasta aquí puedo leer, el resto te lo cuento dentro.
Y todo esto con la profe en casa, desde la comodidad de tu hogar y pudiendo ver el curso tantas veces como necesites.
Tejer es mi pasión.
Aunque han pasado más de 35 años, recuerdo a la perfección mis primeras agujas de punto, que me trajeron los Reyes Magos.
Eran las típicas rectas largas de toda la vida y eran de plástico azul.
Mis primeros puntos los tejí guiada por mi madre y mis abuelas.
Tejí con agujas largas rectas durante casi 30 años, pero un día comenzaron a dolerme mucho las manos y me diagnosticaron artrosis en la base de los pulgares.
Cuando pensaba que no podría volver a tejer, descubrí que, con las agujas circulares y el estilo continental, no me dolían las manos al tejer.
Y aunque tuve que dejar mi trabajo por culpa de la artrosis, gracias a las agujas circulares mi vida cambió y hace más de 7 años que me dedico a la enseñanza de punto a dos agujas y ganchillo.
Por eso me entusiasma la idea de transmitir al mayor número de tejedoras que con circulares es posible tejer más cómoda y sin dolor.
Voy ayudarte a que progreses rápido, con seguridad y confianza.
Dicen de mí que enseño con serenidad, alegría y entusiasmo. Que mis explicaciones son claras y sencillas.
«Sabes un montón, eres muy didáctica, natural y sencilla» Me dijo una de mis alumnas hace poco.
Y es que soy de la opinión de que toda tejedora tiene derecho a disfrutar del tejido desde el primer momento y la mejor forma de enseñar es con paciencia y cariño.
Este curso es de nivel principiante, desde 0. Puedes apuntarte, aunque no hayas cogido una aguja jamás.
También si eres principiante y estás cansada de navegar por internet buscando video tutoriales. Aquí los tienes todos.
Invierte tu tiempo en aprender, en lugar de perderlo buscando en YouTube.
Puedes ver los vídeos tantas veces como quieras desde tu ordenador, tu tableta o tu teléfono móvil.
A tu ritmo, sin prisas ni fechas de inicio o final.
Puedes hacer el curso en bata y zapatillas de estar por casa, solo necesitas una conexión a internet.
El curso no incluye materiales.
Como todos mis cursos está explicado con mucha claridad y detalle, pero además tendrás mi email de contacto para que puedas consultarme si lo necesitas.
Puedes pagar con tarjeta de crédito/débito y Paypal. Una vez que haces click sobre el enlace, te aparecerá la página de pago con dos opciones:
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